La astrología lunar

En un país tan influenciado por las grandes lluvias y los grandes ríos, no es de extrañar que el efecto de la Luna sea venerado y considerado más que el del Sol. Como todos sabemos, la Luna ejerce una fuerte influencia sobre los líquidos. No hay más que ver su efecto sobre las grandes masas oceánicas, generando las mareas, para comprenderlo.Y si además tenemos en cuenta que tres cuartas partes del planeta pertenecen al reino de las aguas, así como también lo hace el 75 por ciento de nuestro cuerpo, empezaremos a decantarnos por la visión china de la Astrología: una ciencia milenaria que tiene muy en cuenta el efecto que produce la Luna sobre las distintas personalidades y sobre las poblaciones humanas.
A los ciclos lunares se les da tanta importancia en China y en Asia en general, que son los responsables de señalar el comienzo del año nuevo.
Al contrario de lo que le ocurre a la mentalidad occidental, siempre preocupada en hacer que todo cuadre con su obsesiva razón, la mentalidad china está basada en la adaptación al cambio. Así cada año nuevo en China empieza con un desfase de unos quince días respecto al anterior, pero siempre lo hace con la segunda fase de la segunda Luna nueva que sigue al solsticio de invierno. Aproximadamente cada dos años quedará un hueco para introducir una lunación más, es decir, habrá trece Lunas dentro de un año. Esta es la curiosa forma que utilizan en Oriente para reajustar el descuadre que sufre todo el calendario, y que en Occidente se soluciona intercalando un año bisiesto cada cuatro.
Otro punto que en la Astrología china refuerza el papel protagonista del satélite terrestre es la clara relación entre las Mansiones (porciones de cielo en las que se encuentran divididos cada uno de los cuatro Palacios Celestes) y las 28 fases de la Luna. Más adelante se estudiarán todas y cada una de ellas, así como su significado o interpretación, al igual que la manera de conocer la Mansión correspondiente al día de nacimiento.
No obstante, es lógico esperar que exista un punto de encuentro entre la Astrología oriental y la occidental.A través de calendarios lunares utilizados para la agricultura, se pueden establecer ciertas semejanzas entre ambas culturas. Lo que prueba que es muy posible que compartan un origen común: la cultura babilónica.
El calendario agrícola que se expone en la página siguiente ayuda a valorarlo con mayor precisión. En dicho calendario se aprecia claramente la coincidencia entre los horóscopos solares propios del mundo occidental y las fechas de comienzo y fin de cada período, quedando de esta manera reflejada la correspondencia, según el calendario agrícola chino, entre las fechas y los diferentes signos, tanto orientales como occidentales.
Las correspondencias psicológicas entre los signos de ambas Astrologías no es estrictamente necesario que coincidan. Lo que hay que hacer es tener en cuenta que a cada año le corresponde un Animal Sagrado y que este ciclo se repite cada doce años. Más adelante estudiaremos la relación entre el planeta Júpiter y este ciclo de doce años. Desde siempre se ha dicho que el comportamiento típico de la Luna es caprichoso de por sí, al igual que ocurre con el agua. Basta echar una mirada a un calendario lunar (no confundir con el agrícola) para comprobar lo complejo que puede llegar a ser obtener un patrón rítmico que se ajuste adecuadamente con su movimiento. Damos por hecho que una lunación dura entre 28 y 29 días, pero esto no es siempre así. En algunas ocasiones puede ser más conveniente ajustar su duración a 29 días y en otras incluso algo más. El calendario lunar chino ajusta este desarreglo añadiendo una lunación más cada tres años aproximadamente, sin que esto sirva a modo de patrón fijo. Tan sólo se puede asegurar que cada ciclo denario, es decir, cada grupo completo de Troncos Celestes y cuya duración es de diez años, incluye cuatro años de trece lunaciones. Cuando esto ocurre, es decir, cuando se añade una lunación más a un año, ésta se engloba dentro de otro mes lunar, esto es, según el calendario chino siempre hay doce meses, aunque en algunas ocasiones alguno de ellos tenga una duración doble o lo que es lo mismo, dos lunaciones.
Para poder comprender un poco mejor la complicada trama del calendario lunar chino será conveniente consultar el apartado en el que se habla del horóscopo chino. A modo de anticipo, decir sólo que tanto en los años como en los días, siempre está operando el Ciclo Sexagesimal. Es decir, se impone un patrón rítmico basado en el número 60.Y no es mera coincidencia que la hora tenga 60 minutos ni éstos 60 segundos. Seguramente este número sea el que mejor se ajuste geométricamente con la circunferencia, figura geométrica por excelencia en la dinámica universal.





 

Comments are closed.