Constelaciones, signos del zodíaco y calendario

En el gran decorado del cielo y de las estrellas, los hombres vieron y dibujaron figuras y símbolos. De esta manera, y gracias a su fértil imaginación, nacieron los 12 signos del zodíaco, a partir del cual establecieron el calendario.
Ignoramos el origen exacto del zodíaco, pero sabemos que se sitúa hacia finales del milenio V a.C., en Sumeria. En cambio, no hay dudas en cuanto a la universalidad del principio del zodíaco, cuyo símbolo, una rueda dividida en 12 sectores iguales, está presente en todas las civilizaciones y en todas las épocas, en los cinco continentes.

Las constelaciones

El telón de fondo del zodíaco está formado por las constelaciones. Se trata de representaciones simbólicas, que evocan animales o personajes míticos y que seguramente fueron imaginadas por los sacerdotes astrólogos de Mesopotamia, a partir de un grupo de estrellas fijas.
Sabemos hoy que nada está fijo en el universo. Pero, visto desde la Tierra, no podemos negar que algunos astros aparentan o crean la ilusión de una cierta inmovilidad.
Siguiendo el ritmo de las estaciones, y a lo largo de los años y de los siglos, el mismo cielo estrellado vuelve a aparecer de manera cíclica e inmutable ante nuestros ojos.
Fue, pues, sobre este telón de fondo formado por constelaciones donde los sacerdotes astrólogos de Sumeria pudieron observar, seguir y medir los movimientos «aparentes», primero de la Luna -evidentemente, las estrellas son sólo visibles por la noche- y luego los del Sol, aunque mucho más tarde. De esta manera se distribuyeron las constelaciones en 28 sectores correspondientes a las 28 fases mensuales de la Luna. La primera rueda zodiacal, o zodíaco de las constelaciones, fue constituido a partir de las fases lunares.
Más tarde, y basándose en la estrella Sirio, situada en la constelación del Can Mayor y cuya luminosidad es la más potente que se puede observar desde la Tierra, crearon un gran arco (Sirio significa la estrella del arco), alrededor del cual se desplazaba el Sol.

Los orígenes de los signos del zodíaco

Sin lugar a dudas, fue hacia principios del milenio II a.C. cuando se creó el zodíaco.
En efecto, encontramos rastros de éste en las tablillas caldeas del siglo XII a.C. Cada signo del zodíaco, correspondiente a un mes del año, estaba representado por uno de los 12 símbolos que hoy conocemos, con ciertas variantes, y que nos informaba sobre los mitos y las creencias ancestrales que presidieron la creación del zodíaco. A partir del movimiento aparente del Sol dentro de los 360 grados de la rueda zodiacal, se creó el año zodiacal o solar. Desde entonces, hemos podido fácilmente dividir el año en 12 partes de igual duración -los meses-, siguiendo los desplazamientos del Sol de un sector del zodíaco a otro. Puesto que cada signo forma un ángulo de 30 grados, y el Sol recorre 1 grado por día, cada mes zodiacal fue del mismo modo dividido en 30 días.
Los astros que constituyen la jerarquía celeste y divina, y que se desplazan en el universo del zodíaco, son siete: el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.
A cada uno de ellos se le atribuyó un día y, juntos, formaron los siete días de la semana.

Zodíaco de los signos y zodíaco de las constelaciones

Aunque el zodíaco de los signos astrológicos haya sido creado sobre el telón de fondo de las constelaciones, no debemos confundirlo con el zodíaco de las constelaciones. Es cierto que, a lo largo de la era de Aries, es decir durante más o menos los dos milenios anteriores a nuestra era, se tendía a confundir los dos zodíacos. Sin embargo, hoy sabemos que en el zodíaco de las constelaciones figura la franja de estrellas visibles | que rodea a la Tierra, mientras que en el zodíaco de los signos astrológicos figura la posición relativa entre el Sol y la Tierra.





 

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